Las catas a ciegas proponen una forma diferente y muy especial de acercarse a la gastronomía leonesa. La experiencia consiste en disfrutar de una comida o cena en una sala a oscuras, donde los platos se van sirviendo sin que los comensales puedan verlos. Así, cada bocado se descubre poco a poco a través del aroma, la textura, la temperatura y el sabor.
Esta propuesta invita a dejarse sorprender por productos y recetas tradicionales de León desde una mirada nueva, más pausada y sensorial. Sin el sentido de la vista, la atención se centra por completo en lo que ocurre en el paladar: un embutido, un guiso, un queso, un vino o un dulce pueden sentirse de otra manera. Una experiencia gastronómica distinta, íntima y sorprendente para redescubrir los sabores leoneses.




